Tras meses de debate y controversia, el Concejo Deliberante de Junín dio luz verde a la ordenanza que permite el traspaso a manos privadas de la nueva Terminal de Ómnibus “Mario Meoni”. La decisión, considerada “histórica” por algunos, pone fin a una larga espera y promete un nuevo impulso para la Ciudad.
El concejal radical de Juntos, Juan Pablo Itoiz, uno de los impulsores de algunas modificaciones en el proyecto original, brindó detalles sobre el proceso y las implicaciones de esta aprobación.
El camino no fue sencillo e Itoiz no dudó en expresar las dificultades enfrentadas: “Las condiciones en las que los concejales recibimos el expediente no permitían una promoción en un trámite veloz, como pretendía el Departamento Ejecutivo”, dijo. Esta declaración subraya la complejidad del proceso legislativo y la necesidad de un análisis exhaustivo.
El edil radical también señaló que la demora se debió a que “el Departamento Ejecutivo estaba tomándose atribuciones que no le corresponden", porque "son propias del Concejo Deliberante, como dice la Ley Orgánica de Municipalidades”. Además, mencionó una demora causada por una presentación ante el Tribunal de Cuentas, primero a título particular por el concejal Pablo Petraglia y luego por el Concejo en su conjunto.
El concejal Itoiz explicó que, ante la parálisis generada por la situación, los ediles de la UCR tomaron la iniciativa. Itoiz sostuvo que la bancada radical decidió trabajar sobre el expediente y proponer un proyecto “superador” que mejorara la ordenanza enviada por el Departamento Ejecutivo. El objetivo, según sus palabras, era alcanzar el acuerdo necesario para lograr los votos que hacían falta para que se apruebe la ordenanza.

Según el concejal, desde un primer momento, la postura de su bloque fue clara: estaban a favor de la puesta en marcha de la terminal y del emprendimiento económico, pero era crucial “hacer las cosas como corresponden y como dice la Ley Orgánica y el propio reglamento del Concejo Deliberante”.
Itoiz abordó la cuestión de los plazos y al respecto expresó: “Muchas veces a nosotros los concejales nos han preguntado por los tiempos, por los plazos, y mi respuesta es muy simple: los plazos del Departamento Ejecutivo no son los del Departamento Legislativo. El Concejo debe tener su propio procedimiento”.
En su reflexión final, el concejal subrayó la responsabilidad de su rol: “Entiendo que el trabajo del concejal debe ser el de análisis, el de reflexión y después el de toma de decisión”. Recalcó que la decisión tomada, más allá de representar un partido político o una ideología, está al servicio de los ciudadanos de Junín. “La decisión que nosotros tomamos tiene que ver con cuidar los intereses de los juninenses, simplemente es, y por eso hicimos nuestro trabajo”, concluyó.
La aprobación de esta ordenanza no solo implica el traslado de la terminal, sino también la posibilidad de un emprendimiento inmobiliario en la zona céntrica liberada, un tema que, según Itoiz, “venía de la época de la ordenanza original”, cuando se aprobó el traslado y la posibilidad de construir un edificio en esa zona.