Con la mirada puesta en la situación de la minoridad en Junín, que desde hace meses se evidencia en reclamos por hechos de vandalismo e intimidación por parte de menores en el área céntrica, y en el marco de un Congreso que dio media sanción a la Reforma Penal Juvenil que busca bajar la edad de imputabilidad de 16 a 14 años, subyace sin dudas un estado de vulnerabilidad en los chicos que es necesario abordar con suficiente seriedad.
TeleJunín dialogó con la secretaria de Desarrollo Humano del Municipio, Melina Fiel, sobre la situación de muchos menores en la ciudad y el trabajo que realizan desde el Servicio Local en conexión con la Justicia y los organismos provinciales.
Un disparador y un problema subyacente
La situación y el justo reclamo de los comerciantes que se conoció hace tiempo, con pedidos de solución a la problemática que afrontan a diario con menores que circulan en el centro, generando algunos hechos vandálicos y actos intimidatorios contra ellos o clientes, indaga profundamente en la vulnerabilidad de esos menores y en las herramientas al alcance de las autoridades a la hora de actuar.
“Venimos trabajando hace mucho tiempo con estas familias, desde Desarrollo Social y Desarrollo Humano principalmente, de hace años, y el Municipio en general. Conocemos a las familias, a los niños”, señaló Fiel y aclaró que “no es que esto sale ahora, sino que hay un trabajo de hace varios meses con familias que vienen atravesadas por diferentes dificultades desde lo económico, en algunos casos hay violencia, en otros hay adicciones, hay familias atravesadas por todo”.
La funcionaria refirió que entiende que el pedido de los comerciantes “es genuino y real” y destacó la reciente reunión donde participaron también funcionarios de la Justicia, lo que permite entender las limitaciones de cada organismo o área para abordar el tema.
“Nosotros como Estado municipal tenemos una limitación que son las leyes de la Justicia”, advirtió y señaló que en la reunión “estuvieron las juezas de familia y el fiscal general. Hay un trabajo en equipo y con la provincia de Buenos Aires, en este caso, que tenemos que trabajar sí o sí articuladamente”.
Demanda del Servicio Local
Para comprender el entramado de trabajo local, Fiel señaló que el Servicio Local trabaja en territorio con profesionales para entender y ayudar en las problemáticas de las familias.
“Puntualmente, lo que nosotros hacemos como Municipio, desde el Servicio Local, que es el Organismo de Niñez a nivel municipal, es articular con el Servicio Zonal, que es el Organismo de Niñez de nivel provincial. Lo que hace el Local en el Municipio es el trabajo en territorio”, destacó.
“Tenemos casi 40 profesionales, trabajadoras sociales, abogados, psicólogos. Acompañamos a estas familias y la realidad es que el crecimiento es cada vez mayor, porque la primera institución, que es la familia, hoy no está”, indicó Fiel.
Según la secretaria de Desarrollo Humano, esta situación obliga al Estado a intervenir “al 100% en la vida de estos niños”, con alimentos, educación, salud.
“Esta primera institución que es la familia, que no está en algunos casos porque no puede o porque no tiene las herramientas, y en otros casos porque no quiere. Sí notamos que cada vez hay más que ya no tienen referentes afectivos”.
En ese sentido, aseguró que no solo se trata de mamá y papá, sino de un abuelo o un tío, primos, vecinos, “con lo cual se cae la primera línea de intervención para poder trabajar con ese niño, que estamos hablando de 9 a 17 años”.
De un referente o sostén a una medida de abrigo
Desde el Servicio Local, tal y como explicó Fiel, se busca armar un esquema en territorio, buscar un referente, es decir un sostén para el niño o niña, “y sostener a ese referente, con alimentos, con psicólogos, con el acompañamiento, siempre dentro del Estado”.
Pero cuando ese referente cercano “se cae”, la última posibilidad es tomar una medida de abrigo, “que es llevar a ese niño a una institución”, como puede ser la Casa de Abrigo Francisco Legarra en nuestra ciudad.
Allí, la situación del niño que ingresa a la institución requiere del cumplimiento de otras normas y leyes.
“Por ejemplo, las instituciones hoy son de puertas abiertas”, destacó Fiel y amplió: “Si bien tienen normas, en los casos puntuales pueden ingresar, tienen horario de salida. Y puede no regresar ese niño, -si bien se realiza una búsqueda de paradero y se denuncia-, pero las puertas están abiertas. No es que estén encerrados en un lugar, con lo cual, si ven a ese niño que entró a la institución en el centro, puede suceder. Porque la institución no trabaja a puertas cerradas, ninguna institución”.
A su vez, destacó que actualmente “hay leyes a nivel nacional donde se trabaja con la voluntad del niño. Por ejemplo, hemos armado estrategias para un niño que está atravesado por el consumo y lo llevamos a una comunidad fuera del territorio para cortar el vínculo primario y poder acompañarlo en un tratamiento. Pero si ese niño llega a la comunidad y dice que no quiere ingresar, la ley permite que no lo haga y hay que volver a traerlo al territorio”.
En ese sentido, si bien la Justicia muchas veces puede ordenar el ingreso por la vacante del lugar, según Fiel, “se trabaja con esa voluntad” del niño.
Si bien en vacaciones es más complejo, al estar escolarizados, según Fiel, “hay una responsabilidad de las escuelas, de que los equipos hagan un seguimiento, vayan a la casa de ese niño, golpeen la puerta, vean por qué no asisten a la escuela, así hay un trabajo en equipo con la educación provincial”.
Reclamo genuino
La funcionaria reiteró que entienden el reclamo de los comerciantes y que el primer pedido es por mayor presencia policial, pero considera que “no es la solución al 100%”.
“Vos podés hacer un corredor con más presencia policial que pueden de alguna manera amedrentar la presencia de los niños, pero si el caso llega, nosotros como Servicio Local lo que hacemos es trabajar con la familia, trabajar con ese niño, buscar una medida quizás y un hogar si la situación lo amerita y el Juzgado o la Justicia nos dice que sí. Y después trabajar con la voluntad de ese niño, de que se sostenga en esa institución, que es muy difícil”, aseguró.
Pidió entender a los comerciantes en su reclamo “porque tienen razón” y “están cansados de que entren, les rompan. Como entran de a 10, en banditas, incluso intimidan. Porque aunque tengan 10, 11 o 12 años, intimidan”.
Programa de contención
Desde el Municipio se trabaja en un programa de contención para los niños, que tienen que ver con educación, deporte y robótica.
“La propuesta es mucho más interesante para que ellos no estén en la calle y en horarios quizás de la tarde, cuando no están en la escuela, poder darles esa oferta municipal concreta que sería un sistema donde ellos podrían estar y obviamente crear otros vínculos, crear otros intereses, que salgan de la calle”.
La funcionaria destacó también que se trabaja con instituciones religiosas, especialmente con el tema de adicciones, algo que se realiza también en CABA, en el trabajo con las iglesias o con hogares de niños conveniados con iglesias.
“El convenio con la institución y con el referente barrial es importante. El Estado solo no llega. La institución sola no llega, la familia sola no llega”.

