Además de ser un reconocido profesional de la odontología, con décadas de experiencia en nuestra ciudad, Ricardo Petraglia es un histórico dirigente del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), que durante ocho años ocupó una banca en el Concejo Deliberante local, fue candidato a intendente, y, en ese contexto, pensó y analizó la ciudad en sus potencialidades y posibilidades de progreso.
En él se combinan, entonces, la perspectiva de la actividad profesional privada con una prolongada trayectoria en la política y en el debate público institucional de la ciudad, por lo que fue convocado por TeleJunín y Democracia para el ciclo “Junín Camino al Bicentenario”, en donde el exedil puso énfasis en la importancia del desarrollo industrial, de la logística como herramienta para la integración y de las contrariedades que conlleva la polarización que se vive en el debate público actual.
“Darle lugar a la industria”
Para Petraglia, el ideario desarrollista que siempre defendió “está vigente” hoy en día. “Se hablaba de integración en lo social, en lo geográfico y en lo económico –explica–, había una defensa a ultranza de la producción nacional y la creación de nuevas fuentes de trabajo”. Haciendo hincapié en la industria de base, como “la energía, el petróleo, la química pesada, el acero, el aluminio, la petroquímica, cosa que hoy está más vigente que nunca”.
En palabras de Petraglia, esa base permitiría “darle el argumento a la industria nacional para poder tener todos los elementos que la pudieran hacer grande e independiente”. De ahí su vigencia.
Un principio que reivindica fuertemente para el país y para la Región es “darle a la industria un lugar preponderante, porque todo el valor agregado que se le pueda dar a la materia prima que tenemos son fuentes de trabajo”.
Hablando específicamente de Junín, Petraglia la ve como “una importante ciudad de servicios” con variadas virtudes: “Es un polo de salud, un polo comercial, es atractiva para el resto de la Región. Pero hoy la industria nacional pasa por un momento delicado, y yo creo que fundamentalmente hay que tratar de transformar el producto primario que tenemos en abundancia aquí en algo que tenga mayor valor agregado. Estamos en plena pampa húmeda, con una producción importante, y realmente creo que puede haber una mayor cantidad de industria asociada a este producto primario”.
Déficits
Petraglia también advierte por determinados déficits en el desarrollo de Junín.
“Hubo alguna acción en el pasado que nos jugó muy en contra, como fue la desaparición de los talleres ferroviarios –afirma–, no solamente porque le daba al juninense una pertenencia hacia ese sector, sino porque ofrecía una cantidad de puestos de trabajo que se perdieron”. En ese contexto, lamenta “el abandono de un medio de comunicación y de logística tan importante como el ferrocarril, que sigue siendo absolutamente necesario”. Esto es así porque “la integración sin logística es casi imposible”.
Por otra parte, sostiene que en Junín hay un tema “fundamental” que es “la potabilidad del agua”. Y amplía: “Sigue siendo una deuda pendiente porque tenemos agua con un contenido de arsénico muy importante, la seguimos teniendo, y el hecho de que por ahí el tema no esté en la palestra todo el tiempo no lo hace menos importante”.
El otro punto débil que a Petraglia le preocupa es que la ciudad “se está transformado ediliciamente”, porque hay mucha construcción, “pero los servicios son los mismos desde hace muchísimos años”. Entre ellos, los más deficitarios, según su análisis, son “los que no se ven”, como “el agua, las cloacas y los pluviales”.
El consultorio como termómetro
A lo largo de su trayectoria Petraglia siempre mantuvo la actividad profesional en paralelo con la militancia y su labor como edil, algo que aparece como un valor al momento de analizar la coyuntura y discutir proyectos.
“Si hay un defecto que se le ve a la política argentina es perder el contacto con la realidad cotidiana, que yo creo que es fundamental a la hora de la toma de decisiones”, asegura. En tal sentido, entiende que el consultorio –así como lo puede ser un comercio o el trabajo en la calle– “es un muestrario, justamente, de las cosas que pasan”. Y amplía: “El consultorio es un termómetro de lo que pasa realmente. Entonces, uno, si tiene el oído presto para escuchar lo que la gente dice, se entera muchas veces de la realidad y no de una problemática de escritorio o de estadística o de fantasía, como muchas veces se plantea. Y creo que eso ayuda mucho a tener una postura más afincada, más anclada en la realidad”.
Diálogo y consenso
Ricardo Petraglia cumplió dos mandatos como concejal, entre 2005 y 2013, y durante algunos lustros fue un actor central de la política local. Con esa experiencia, al comparar la dinámica legislativa de aquellos años con la actual, considera que hay algunos valores que deberían recuperarse.
“Los ejemplos que recibimos, no solamente a nivel nacional, sino casi diría que en el mundo en este momento, pasan por la polarización. Y yo creo que la polarización no es una buena consejera para la paz”, sostiene Petraglia.
“A mí me parece que el diálogo y el consenso son fundamentales –agrega–, no el pensamiento hegemónico, pero tampoco condenar al que no piensa como vos como el enemigo. El consenso es fundamental, sobre todo cuando hay objetivos comunes para el bienestar del conjunto de la sociedad. Lamentablemente la política se ha convertido más en una lucha por intereses personales que en una lucha por el bien común”.
“Buena madera”
Más allá de dificultades y temas por resolver, Petraglia ve con buenos ojos el futuro, sobre todo pensando en los juninenses. “Yo creo que hay buena madera en Junín como para hacer de esta una linda ciudad”.
Un lugar, este, “que ofrece muchas cosas, sin lugar a dudas”, porque “es un polo de salud impresionante, es un polo económico, fundamentalmente, porque congrega la actividad de una vasta región y entonces es más atractiva por la calidad de cosas que ofrece y evidentemente la gente acude mucho a Junín, de una zona amplísima”.


