El doctor Héctor Covini, médico oriundo del sur del Gran Buenos Aires pero residente en nuestra ciudad desde hace casi cinco décadas, es un profesional con una vasta trayectoria, que no solo vivió la evolución de la medicina, sino que también fue un verdadero pionero institucional y empresarial de la salud en Junín, ya que fue uno de los impulsores del centro médico IMEC, primero, y de La Pequeña Familia, más adelante, además de un referente del Círculo Médico y un apasionado por la gestión sanitaria.
Convocado por TeleJunín y Democracia para el ciclo “Junín Camino al Bicentenario”, analizó el desarrollo de la ciudad como polo sanitario y, en ese marco, destacó a la Unnoba como uno de los motores de crecimiento, planteó la necesidad de una mayor y mejor articulación entre los sectores público y privado de la salud, y sostuvo que la prevención primaria es una de las claves para una sociedad más sana.
La ciudad como polo sanitario
Covini cuenta que cuando él llegó a Junín, a principios de los 80, los profesionales jóvenes de entonces promovieron un cambio de paradigma en la gestión sanitaria. “Teníamos una sistemática de trabajo, una manera de ver al paciente en forma interdisciplinaria”, explica, algo que contrastaba con lo que sucedía en esa época, donde a la persona la atendía un solo médico. De alguna manera, eso rompió el statu quo.
Aun cuando aclara que en ese entonces aquí había “una buena medicina, con buenos profesionales”, que recibía muchos pacientes de la zona, sí necesitaba “aggiornarse”, y eso fue lo que hizo esa nueva camada.
“Empezaron a haber choques generacionales, y nosotros buscamos la manera de hacer algo para poder trabajar como queríamos, y eso fue el IMEC”, recuerda. Ese centro médico nació con la idea de formar equipos, derivando y combinando diferentes especialidades.
El otro proyecto que perseguía objetivos similares fue La Pequeña Familia, del que también Covini es impulsor: “Con la idea de que Junín está en un nodo, que de la zona vienen acá, dijimos que teníamos que hacer una cosa que esté a mano de la Región”. Al poco tiempo, el impacto de la clínica “fue realmente una eclosión”.
La aparición y el sostenimiento de estos y otros centros de salud de importancia terminaron de configurar a Junín como un polo sanitario que atiende pacientes de un área cada vez más extensa. “Todo lo que se hizo en materia de salud ha sido muy bien armado porque hubo que competir”, asevera, destacando que este proceso fue de una “competencia virtuosa”.
La importancia de la Unnoba
Al hacer un análisis de nuestra ciudad, Covini observa que está “muy renovada” y ve grandes cambios que generaron “una explosión”. Y puntualiza: “Yo creo que Junín explotó a partir de muchas cosas. Una de ellas es la Unnoba, que le dio un tinte a la ciudad de crecimiento, porque eso trajo chicos que se hicieron profesionales, muchos se quedaron acá, trajeron a su familia; Junín es cada vez más un imán de la zona”.
Y así como la instalación de los ferrocarriles fue lo que generó, hace décadas, un primer salto de desarrollo para nuestro distrito, la universidad podría consolidar una segunda etapa de expansión. “La formación de enfermeros es excelente –agrega Covini–, las señoras Beba Yaryour y Nélida Fernández, entre otras, han hecho un trabajo admirable. La parte de investigación es muy buena. Quiero decir que hay muchísimo talento para eso”.
Es por ello que la Unnoba podría ser un aliado estratégico en la consolidación de Junín como polo sanitario.
Modelos de gestión
Nuestra ciudad cuenta con un hospital interzonal muy importante y tres clínicas privadas de primer nivel, además de muchos servicios sanitarios. A partir de este escenario, Covini considera que aparece como un desafío la posibilidad de lograr una mayor integración entre el sector público y el privado para optimizar recursos, derivaciones y guardia médica para los vecinos y quienes vienen de otras localidades.
“Creo que el gran problema de la salud pública es que no existen las competencias reales, son políticas”, se lamenta. Es que, según su mirada, muchas veces en los lugares de toma de decisión se realizan nombramientos por afinidades ideológicas o partidarias y no por competencias o méritos profesionales: “Tiene que ir ahí el que conozca más el hospital, por ejemplo, el que sepa más cómo manejarlo. Ahí es donde cuesta un poco también fusionar la salud pública y la privada porque se incompatibilizan, cuando tendría que ser al revés. Debería ser un apoyo total para que el hospital cuente con los mejores profesionales, para la gente que no tiene acceso, y que se haga una sinergia con la parte privada, como una simbiosis”.
Y sobre este tema sentencia: “Si nosotros logramos que en nuestro país la medicina sea una, que sea una política sanitaria, no una política económica ni de otro tipo, yo creo que podemos salir adelante en la salud”.
En lo que hace específicamente a los modelos de gestión advierte que, de acuerdo a su experiencia, para que una pyme sanitaria sea viable, sostenible y de excelencia en una ciudad intermedia como la nuestra, hay aspectos que deberían tenerse en cuenta: “La Pequeña Familia, por ejemplo, tuvo éxito en dos cosas importantes y fundamentales.
Primero, que se pensó en la empresa como desarrollo, es decir, que durante mucho tiempo se alimentó de sí misma hasta que se pudo concretar un crecimiento, siempre se reinvirtió y se sigue reinvirtiendo”.
Otro punto es el de la conducción. Covini observa que, a veces, cuando hay sistemas más cooperativistas, no se avanza de la misma manera. “Se hacen especies de contramanos y eso enlentece mucho”, ejemplifica. Según dice, lo ideal es un formato más piramidal, en donde la parte más alta de la toma de decisiones no tenga muchos integrantes.
Prevención
Finalmente, Covini pone el acento en la idea de que la salud pública del futuro demanda gastar menos en curar y más en prevenir.
“Hay que hacer toda una nueva educación, que eso habría que empezarlo desde las escuelas, desde muchos lugares, para que se haga una vida más sana, más saludable la alimentación, y eso solo va a mejorar mucho, pero eso hay que difundirlo”, explica.
Asimismo, aclara que estas son acciones a las que “a veces no se le pone tanto hincapié porque se está más en el tema de apagar los incendios y no de prevenirlos”.

