Juan José Guardiola tiene una visión completa del derecho, ya que conoce el ejercicio privado de la abogacía, la mirada desde el estrado como camarista y la reflexión académica como docente universitario.
Aunque no nació aquí, vive en Junín desde hace muchos años, adonde llegó de su Banfield natal después de haber empezado a desarrollar su profesión en el ámbito privado y haber trabajado en los tribunales del Departamento Judicial de Lomas de Zamora. Se presentó a una vacante y fue designado como miembro de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Junín, cargo que asumió en el año 2001 y que mantuvo hasta que se jubiló, momento en el que volvió a ejercer su profesión de manera particular. Al mismo tiempo, es docente de grado y posgrado de la Unnoba.
Convocado por TeleJunín y Democracia para el ciclo “Junín Camino al Bicentenario”, Guardiola brindó su análisis sobre cómo la Justicia, la academia y el derecho moldean la ciudad del tercer siglo.
Según su mirada, la selección de magistrados “tiene que hacerse con más transparencia, con más rapidez”; y los avances tecnológicos configuran un gran desafío en la formación de nuevos profesionales.
Junín pujante
Al ser oriundo de otra ciudad, Guardiola tiene una mirada particular sobre Junín, tal vez un poco más distante respecto de quienes nacieron acá. Y en ese escenario, advierte que la nuestra es una localidad que “ha evolucionado muchísimo”, pero “manteniendo una idiosincrasia” propia.
De acuerdo a su definición, la ciudad “no es ni completamente rural ni completamente urbana, con lo cual tiene ventajas y desventajas” respecto a las grandes urbes. Y, en ese contexto, valora la relación de este lugar con la seguridad: “Se ha mejorado mucho y la diferencia es notable en relación al Gran Buenos Aires, de donde yo vengo”.
En cuanto a su economía, resalta que “Junín, a pesar de la situación económica actual, demuestra todavía pujanza”. Y amplía: “Lo vemos en todas las modificaciones que se van dando en la calle Sáenz Peña, y ojalá que se termine pronto el paso bajo nivel para integrar los dos lados de Rivadavia. Todo esto demuestra que la ciudad todavía tiene resiliencia a determinados cambios. Veo que aquí, a pesar –voy a usar un término bien común– de la malaria económica que se experimenta, y particularmente del sector del consumo de la calle, se está resistiendo bastante bien”.
Los jueces y la justicia
Para Guardiola, nuestro distrito también se destaca en su actividad profesional, que es el derecho. “Es una ciudad importante desde el punto de vista jurídico”, ya que es cabecera de un departamento judicial amplio, que abarca varias localidades, y cuenta con tribunales y juzgados de diferentes fueros.
Ahí es donde el abogado y exjuez analiza la actualidad en la materia. Es que el ciudadano muchas veces siente que la Justicia es distante o burocrática, un escenario que invita a pensar qué debería cambiar para que el vecino no vea a los tribunales como un laberinto jurídico.
“No es solamente cuestión de modificar leyes”, sentencia Guardiola, y enseguida profundiza: “Recuerdo que alguna vez dije que un buen juez puede hacer justicia aún con leyes defectuosas. Y sigo pensando exactamente igual. Esto no significa el gobierno de los jueces ni generar un derecho libre, sino que la selección de magistrados tiene que hacerse con más transparencia, con más rapidez y buscando no tanto el contacto o la partidización, sino la capacidad, la idoneidad y la empatía”.
En ese aspecto, Guardiola considera que “la selección de magistrados desde muchos puntos de vista adolece de grandes fallas”. Y asegura que la implementación del Consejo de la Magistratura –donde se desempeña como asesor académico– para esos fines es “algo positivo”, aunque “tiene que ser más apolítico o, mejor dicho, más apartidario, más sustraído de los vaivenes que se pueden dar en un determinado momento o no”.
Arbitrajes vs. litigiosidad
El fuero Civil y Comercial suele estar sobrecargado de expedientes en casos que toman años. Pensando en el diseño de una ciudad moderna para el tercer siglo, ¿qué rol podrían tomar herramientas como la mediación, el arbitraje o los acuerdos extrajudiciales para que no colapsen los juzgados y fomentar una cultura de paz social entre vecinos y empresas?
Responde Guardiola: “El arbitraje, la mediación, son mecanismos muy importantes para aliviar la labor judicial. Pero eso implica también un cambio de mentalidad, que desde que se implementó la mediación obligatoria, no llegó a cristalizar en un resultado positivo”.
Es que, según su evaluación, “la mentalidad del abogado argentino es del litigio o el acuerdo por fuera de la mediación”.
Ahí aparece una controversia difícil de resolver: si es el profesional el que debe adaptarse a las normas o son estas disposiciones las que deben tener en cuenta cierta tradición en el ejercicio de la actividad.
“Las leyes pueden imponer, pero no fuerzan o tuercen la idiosincrasia a su manera de ser del abogado –analiza Guardiola–, yo puedo imponer una mediación y establecer procedimientos que después no cristalizan en un buen resultado, porque solo conducen a una traba más, una etapa más o un honorario más y nada más”.
El futuro de la profesión
Para Guardiola, docente de grado y posgrado en la carrera de Abogacía de la Unnoba, las transformaciones tecnológicas y la irrupción de la inteligencia artificial configuran un gran desafío en la formación de nuevos profesionales.
“Es un gran cambio, el cual todavía no sabemos cómo va a salir”, señala.
En tal sentido, el perfil del graduado debería tener una impronta o sello distintivo para responder a las necesidades productivas y sociales de la Región.
“Hoy no podés quedarte con nada más que con el aspecto teórico. Tenés que manejar también el aspecto práctico y este manejo de información”, señala Guardiola.
Y concluye: “Por supuesto que te está hablando una persona que tiene 67 años y que no es nativo digital, que tiene que recurrir a abogados más jóvenes para que lo ayuden, o que en el Poder Judicial recurríamos al auxiliar letrado que era ducho en el tema. Digamos que se nos abre un gran campo y de necesidad de actualización permanente. Porque hoy no te podés quedar. Si te quedaste, fuiste”.

