El fútbol incorporó en los últimos años una cantidad cada vez mayor de herramientas destinadas a analizar el rendimiento de los equipos y los futbolistas. Datos, estadísticas, imágenes y diferentes sistemas de seguimiento permiten obtener información que hasta hace poco tiempo era imposible de reunir.
En ese contexto, Emanuel Cura Costa y Álvaro Apter trabajan en un proyecto que busca llevar al deporte conceptos vinculados con las ciencias de la complejidad, utilizando además herramientas de inteligencia artificial para procesar y estudiar los datos que genera el juego.
Cura Costa, científico juninense e hincha de Sarmiento, explicó en diálogo con TeleJunín que su recorrido académico lo llevó por distintas disciplinas, desde la biotecnología y la biología molecular hasta la biofísica, la computación y la inteligencia artificial.
“Yo lo que hago es ciencias de la complejidad, que es una aproximación que se complementa con el reduccionismo científico”, explicó.
En ese sentido, el profesional detalló que el enfoque tradicional de la ciencia suele estudiar un problema a partir de sus diferentes partes, mientras que las ciencias de la complejidad buscan comprender qué sucede cuando esos componentes interactúan entre sí.
“Cuando vos tenés un problema complejo, no te alcanza con estudiar las partes, ni te alcanza con estudiarlos desde una disciplina sola, porque tenés el problema de que cuando las partes interactúan entre sí aparecen cosas como la sinergia y la antisinergia”, señaló.
El concepto puede trasladarse directamente al fútbol. Un equipo está compuesto por once futbolistas, pero su funcionamiento no depende solamente de analizar individualmente a cada uno. También intervienen las relaciones entre ellos, los espacios que ocupan, sus movimientos y las decisiones que toman en función de lo que hacen sus compañeros y rivales.
A partir de esa idea surgió el vínculo entre Cura Costa y Apter, preparador físico con experiencia en el fútbol profesional.
“Con Ema nos conocimos en Junín, por alguien en común, y me contó todo lo que él hacía desde la ciencia de la complejidad. El fútbol también es algo complejo, que interactúa entre sí”, contó Apter.
“Veníamos hablando ya hace tiempo como para poder hacer algo con todos los datos que hoy en día nos trae el fútbol, que cada vez son más, pero saber cómo abordar todo lo que él sabe de la ciencia y todo su conocimiento a un equipo de fútbol”, indicó.
La inteligencia artificial como herramienta
Para Cura Costa, la inteligencia artificial no reemplaza la experiencia de las personas, sino que puede convertirse en una herramienta para acelerar procesos y permitir que profesionales dediquen más tiempo a la toma de decisiones.
“La inteligencia artificial es una herramienta que lo que hace es acelerar procesos. Hace más rápidas cosas que antes se llevaban meses y hoy lo hace en nada, en un día, en dos días”, sostuvo.
“Lo que sí puede hacer la inteligencia artificial es ahorrarle a esa persona un montón de tiempo en tareas que le llevan mucho tiempo y poner toda su creatividad al servicio de otras cosas”, afirmó.
En el fútbol, una de las herramientas que abre mayores posibilidades es el denominado “tracking”, un sistema que permite seguir los movimientos de los jugadores durante un partido.
“Vos ponés varias cámaras en un partido y ahora podés seguir durante todo el partido dónde estaba cada jugador, en todo momento. Entonces ahora tenés como si fueran puntitos que se mueven en un mapita a cada uno de los jugadores, a la pelota”, explicó Cura Costa.
Con esos datos es posible construir modelos matemáticos y utilizar herramientas provenientes de la física para estudiar el comportamiento colectivo de los equipos.
La tecnología también permite avanzar sobre el análisis individual de los deportistas. A partir de una cámara se pueden registrar los movimientos de distintas partes del cuerpo y obtener información sobre cuestiones que antes requerían procedimientos mucho más complejos.
“Se está haciendo un seguimiento de las extremidades, hasta los dedos, los ojos, todo lo que está haciendo el jugador. Eso te permite hacer cosas que antes no podíamos hacer, como medir ángulos de los hombros, la cadera y muchas cosas que ahora podemos hacer”, explicó.
Datos para tomar decisiones
Apter, desde su experiencia en el trabajo con deportistas de alto nivel, planteó que el objetivo final de toda esta información es que pueda transformarse en una herramienta útil para los profesionales.
“Todo lo que trato es que lo que vivo en el fútbol profesional, sea entrenando jugadores de élite, en Europa, en Rusia, en donde sea, o en un cuerpo técnico, poder tomar las necesidades, utilizar la guía, acelerar procesos y así tomar decisiones que sean beneficiosas para el cuerpo técnico”, manifestó.
“Podemos hacer todas las evaluaciones con el solo hecho de tener una cámara, y a mí me ayuda a ayudar a este jugador de fútbol, ayudando a potenciar su rendimiento, y todo por medio de la guía y las decisiones y datos que nosotros queramos ver”, afirmó.
La propuesta de Cura Costa y Apter parte así de una idea que busca combinar disciplinas que tradicionalmente estuvieron separadas. Física, computación, inteligencia artificial y preparación física se encuentran con el fútbol para intentar comprenderlo como un sistema en el que las acciones individuales generan efectos sobre el funcionamiento colectivo.

