Si bien nació a más de 500 kilómetros de aquí, Danya Tavela analiza a Junín con el entusiasmo y la pasión de alguien que reside en esta ciudad desde hace años por su propia elección, que fue lo que ella hizo cuando se mudó para cumplir su función en la Unnoba.
“Estoy muy feliz de la decisión que tomamos con Damián, mi esposo, de vivir en Junín porque pudimos hacer que nuestra hija naciera y se criase acá, y tuviera una adolescencia y un comienzo de juventud en esta ciudad maravillosa”, resume.
Aunque sabe que actualmente no escapa “al concierto de los problemas que tiene el país”, también observa que esta “es una ciudad que no se detuvo, que siguió creciendo, se siguió desarrollando”.
Convocada por TeleJunín y Democracia para el ciclo “Junín Camino al Bicentenario”, Tavela subraya las características que destaca de nuestra comunidad: “Lo que más me enamora de Junín es que es una ciudad con una enorme identidad de participación y construcción colectiva. Acá te encontrás con instituciones pujantes en todos los ámbitos, desde la universidad, la municipalidad, las cooperadoras de las escuelas, las cámaras de comercio y de pymes, Sarmiento, los clubes en todos los barrios, los sindicatos, las sociedades de fomento; de lo que quieras hay organización, hay institucionalidad, tenemos una enorme representación social. Si me preguntás cuál es la identidad de Junín, tiene una enorme identidad de institucionalidad y construcción colectiva”.
La excelencia en la universidad
A partir de su extensa y rica trayectoria, Danya Tavela tiene una mirada integral y completa de la educación, en general, y de la formación universitaria, en particular.
Es contadora pública, magíster en Finanzas Públicas Provinciales y Municipales, y docente. Fue vicerrectora de la Unnoba desde 2007 hasta 2021, aunque estuvo de licencia entre los años 2015 y 2018, tiempo en el que se desempeñó en el Ministerio de Educación adonde llegó a ocupar el cargo de secretaria de Políticas Universitarias entre 2017 y 2018. En 2021 fue electa diputada nacional y ocupó una banca hasta 2025. Como legisladora fue autora del proyecto que se convirtió en la Ley de Financiamiento Universitario, aprobada dos veces por el Congreso. Actualmente es vicepresidenta de la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (Coneau).
Es, entonces, una persona que conoce prácticamente todos los aspectos de la educación superior: el aula, la gestión, el presupuesto, la política legislativa y los estándares de calidad con los que se evalúa a las casas de altos estudios.
¿Cómo se mide la excelencia universitaria actualmente? Responde Tavela: “Hoy cuando uno habla de calidad, ya no remite solamente al contenido curricular, sino que pasa por una multiplicidad de dimensiones. Por lo que se haga en el aula, por los planes de estudio, por la formación de los docentes, por la capacidad de los trabajadores nodocentes, de la gestión institucional, de las actividades de extensión. Se mira mucho la vinculación con el medio, no sólo para la transferencia del conocimiento, sino también para la empleabilidad de los graduados, su inserción. Por supuesto, el área del desarrollo científico-tecnológico, los posgrados que atiendan demandas con pertinencia, la internacionalización, se mira un poco más la institución de manera global”.
Y, en tal sentido, asegura que la Unnoba “ha hecho un gran trabajo” y en la actualidad “está en el concierto de las universidades más prestigiosas del interior de la República Argentina y del interior de la provincia de Buenos Aires”.
Dar el salto
El paso del tiempo y los avances tecnológico obligan a ir adaptando planes de estudio, recursos y metodologías, lo que permite pensar en las políticas públicas que hacen falta implementar para consolidar el desarrollo de las universidades, y para que el origen geográfico o socioeconómico de un joven no limite su acceso a una educación superior de calidad.
En ese marco, para Tavela “primero se necesita definir si vamos a correr atrás de la demanda, que es una posibilidad, o si vamos a dar como una especie de salto olímpico y pararnos adelante y ser las universidades, o las instituciones, o el sistema educativo en general, quien de alguna manera oriente el tipo de talentos que tienen que adquirir las organizaciones, las empresas, para poder administrar las nuevas demandas”.
Sobre todo, en tiempos como los actuales, en donde las transformaciones son tan vertiginosas.
Lo cierto es que, por su modelo y su funcionamiento, las universidades suelen ser espacios a los que les es difícil adelantarse. Sin embargo, la exvicerrectora de la Unnoba insiste en que, más allá de las dificultades, “hay que hacer una fuerte apuesta a la generación de conocimiento con la posibilidad de hacer ese salto olímpico y marcar el hacia dónde”. Y profundiza: “Me refiero a generar conocimiento humanístico para poder administrar el rol y la transformación que representa la inteligencia, a generar también desarrollos que complementen, que administren, que mejoren la aplicación de estas nuevas tecnologías; y por supuesto también rediscutirse el sistema educativo porque la formación va a ser distinta, tiene que serlo necesariamente, entonces hay todo un debate a dar”.
La universidad y su legado
Como una protagonista directa de los años de consolidación de la universidad en nuestra comunidad, Tavela observa cuál debería ser el paso a dar para que la Unnoba siga siendo el principal motor de progreso de la Región.
“Me parece que va a lograr estar entre los protagonistas del desarrollo de los próximos 100 o 200 años”, sentencia.
Valorando que actualmente sea “una institución que tiene un enorme reconocimiento social” en nuestra ciudad, también expresa qué legado debería dejar la universidad en esta época: “Fortalecer la construcción colectiva, esa construcción de comunidad que tenemos, y fundamentalmente que aporte y mucho en evitar que Junín caiga en la grieta. La universidad puede hacerlo porque es un lugar en el que naturalmente conviven las miradas diferentes. No hay posibilidad de construir conocimiento si no hay dudas, si no hay repreguntas, si no hay confrontación de ideas. Y todo se hace en un marco de debate y tolerancia y respeto absolutamente distinto que en otros ámbitos. Es lo que más extrañé yo estando en la política”.


