Mariano Navone, número 49 del ranking mundial, protagonizó una de las grandes sorpresas del US Open al eliminar a Novak Djokovic en la primera ronda del certamen. El oriundo de 9 de Julio se impuso por 7-6(5), 5-7, 4-6, 6-2 y 6-1, en más de cuatro horas y media de juego.
En la segunda ronda, el argentino se medirá con el ganador del duelo entre el italiano Matteo Berrettini y el suizo Stan Wawrinka, campeón del certamen en 2016.
La Nave emuló así a su compatriota Thiago Tirante, quien semanas atrás había dado uno de los grandes batacazos en la segunda ronda del Masters 1000 de Cincinnati al derrotar a Djokovic por 2-6, 6-4 y 6-4, resultado con el que cortó una racha de diez años sin victorias de tenistas argentinos ante el serbio.
Nole, de 39 años, cuatro veces campeón en Flushing Meadows y ganador de 24 títulos de Grand Slam, disputaba el US Open por vigésima vez en su carrera y llegaba con un registro de 37 victorias y ninguna derrota en las dos primeras rondas en Nueva York.
Además, el serbio no perdía en la primera ronda de un torneo de Grand Slam desde el Abierto de Australia de 2006, hace más de veinte años. Djokovic, que hasta el momento no anunció sus planes futuros, se despidió del público de manera sentida y permaneció varios minutos firmando autógrafos antes de abandonar la cancha.
Por su parte, Navone se convirtió en el segundo tenista argentino en eliminar a Djokovic en un Grand Slam, después de Guillermo Coria, quien lo había conseguido en 2005.
Una repercusión especial en Junín
La resonante victoria de Navone también tuvo una repercusión especial en Junín. Leandro Verón, profesor del Centro de Entrenamiento Tenis Junín, habló con Democracia y recordó los años en los que el actual número 49 del mundo se entrenó en la Ciudad.
“Lo de Mariano fue increíble e inimaginable. Veníamos hablando todos estos días del partido que tenía y que la presión la tenía claramente Djokovic, por lo que es él. Primera ronda, cancha central contra el mejor de la historia y lo sacó adelante”, manifestó.
“Es el sueño de millones de tenistas y él lo hizo realidad. Nosotros tuvimos la suerte de haberlo entrenado durante tres o cuatro años en Junín y, en algunas ocasiones, viviendo en mi casa”, expresó.
Verón recordó que Navone regresó al tenis en Junín luego de haber tomado la decisión de alejarse de la actividad.
“Él volvió a Junín después de haber dejado de jugar al tenis por decisión propia. Terminó retomando su carrera en Junín y hoy es lo que es. Nosotros fuimos unos afortunados de haberlo tenido en el Centro de Entrenamiento”, señaló.
El profesor también contó los esfuerzos que realizaba Navone para entrenarse desde 9 de Julio.
“Los lunes viajaba para entrenar, salía de la escuela, se tomaba el micro y yo lo iba a buscar a la terminal. Entrenábamos tres horas, lo llevaba nuevamente a la terminal y se volvía a 9 de Julio. Los martes hacía lo mismo, pero no regresaba, sino que se quedaba en mi casa”, indicó.
“Entrenábamos el miércoles por la mañana y luego se volvía. Los jueves hacía exactamente lo mismo, iba y venía, y los viernes se quedaba en casa. Y así entrenábamos hasta los sábados”, agregó.
“Hubo muchos momentos en los que estaba más tiempo arriba del micro que entrenando en la cancha. Después, viajando por todos lados como se podía, hemos viajado de cualquier forma”, concluyó Verón, al recordar el camino que recorrió el tenista argentino hasta llegar a la elite y alcanzar una de las victorias más importantes de su carrera.

