Hernán Guibelalde, el presidente de la Sociedad Rural de Junín, es un joven dirigente que no solo representa a un sector que históricamente es el gran motor del desarrollo productivo de la ciudad y la Región, sino que también es la cara visible de una de las instituciones intermedias con mayor peso, importancia y tradición a nivel local.
Convocado por TeleJunín y Democracia para el ciclo “Junín Camino al Bicentenario”, analizó el presente y el futuro de la ciudad, más allá de cuestiones coyunturales, con el foco puesto en lo que implica el avance de la tecnología aplicada al campo, el valor agregado en origen y el vínculo y el trabajo intersectorial.
Precisamente, en relación a este último punto, Guibelalde destaca la búsqueda de consensos por sobre las diferencias como un activo propio de la identidad local. “Yo creo que una característica muy importante que tenemos es la armonía de la ciudad”, afirma, para luego ampliar: “Si bien hay diferentes sectores y seguramente opiniones contrapuestas, en la mayoría de los casos se trabaja con mucho respeto y mancomunión entre las instituciones para el bienestar de la ciudad y para que siga creciendo, desarrollándose y generando oportunidades”.
En tal sentido, observa que no hay divisiones entre lo rural y lo urbano, sino que la planificación y los objetivos son conjuntos: “Yo no entiendo al campo separado de la ciudad. Trabajamos juntos, progresamos juntos y esa es la forma de verlo”.
Motor de la economía
Guibelalde observa que, actualmente, Junín está “muy linda”, y que “está un salto por delante” de otros distritos de la Región, por lo que “termina siendo un faro de atracción”, algo que se da “producto de toda esta mancomunión, este trabajo de la ciudad en armonía y que ha llevado a que tenga un crecimiento muy importante”.
Uno de los pilares sobre los que se sostiene ese desarrollo es, seguramente, el campo. En tal sentido, Guibelalde analiza cómo pueden darse los peldaños que permitan pasar de ser una región principalmente productora de materia prima a consolidarse como un verdadero polo agroindustrial que transforme el grano y la carne en origen: “Seguramente se puede avanzar mucho más en ese sentido. Tiene que ir de la mano con un crecimiento industrial que sea favorecido con igualdad de oportunidades, por un plan económico que permita que la industria del sector se desarrolle en ese sentido y no a costa del productor. La idea que nosotros tenemos, obviamente, es generar el trabajo con valor agregado sobre la materia prima pero no a costa del productor, por supuesto”.
En lo que hace a la estricta actualidad, “lo que se está haciendo es reactivar la producción de la materia prima, que durante muchos años estuvo, diría, castigada o parada o poniendo un freno encima”. Y ante ese proceso de dinamización “el sector enseguida responde con aumento en la producción, en inversión en tecnología que, obviamente, en los años venideros va a ser fundamental y totalmente disruptivo”.
Transformación tecnológica
En la actualidad la actividad agropecuaria vive una transformación tecnológica masiva con la utilización de satélites, drones, siembra de precisión, bioinsumos y más herramientas de avanzada. Para Guibelalde, la adaptación a estos cambios “no es fácil”, porque son muy vertiginosos y requieren actualización y capacitación constantes.
“Hoy en día estamos en una realidad totalmente regida por métricas –explica– eso es un desafío para el productor, muchos sí son eficientes, otros no tanto, otros no tienen la capacidad. Creo que en el campo se invierte en tecnología, no solo a nivel de semillas o de producción, sino también a nivel de herramientas de medición”.
En este contexto, el presidente de la Rural ve que “hoy en día hay un recambio generacional” en el que “a algunos les va a resultar más fácil y a otros más difícil amigarse con esa tecnología”. Sin embargo, “de a poco la inteligencia artificial ya está invadiendo nuestras vidas”. Según su análisis “nadie escapa a eso” porque no hay resistencia posible. “Te arrasa porque te genera una eficiencia que es difícil de lograr de otra manera”, puntualiza.
Obras
Otro punto central en el análisis del sector de cara al bicentenario tiene que ver con la infraestructura, ya que en el campo se necesitan caminos transitables para sacar la cosecha, conectividad, seguridad.
Para Guibelalde, hay una prioridad en cuanto a inversión estatal: “Fundamentalmente, primero y principalmente, la conducción de toda la obra hídrica del Salado”. El dirigente ruralista se refiere al Plan Maestro Integral de la Cuenca del Río Salado, que comenzó a mediados de los 90 y todavía no se completó.
“Hay tramos que se están retomando, pero bueno, ya lleva más de veinte años sin conclusión. Yo creo que eso debe terminarse porque es fundamental, tiene que ver con la producción y tiene que ver con la ciudad también”, señala.
Asimismo, Guibelalde ve como un proyecto a futuro reactivar fuertemente el sistema ferroviario para que se puedan trasladar los granos a escala mucho más importante de lo que se hace ahora: “Podría mover la producción de manera muchísimo más eficiente, sin embargo, la tenemos abandonada hace años. Creo que ese es un desafío que tenemos, ya no como localidad, sino más bien como país. Porque eso además ayudaría muchísimo también con la infraestructura vial, tendría menos carga, menos exigencia”.
Institucionalidad
Guibelalde cree que las entidades, como la Sociedad Rural de Junín, “son fundamentales” en la construcción colectiva de la ciudad: “Comprometerse genera arraigo, genera identidad, y son todas las instituciones, las industrias, los sindicatos, la universidad, la municipalidad, el Poder Judicial, que le dan una importancia a Junín que hace que se destaque en la Región”.
Y en referencia a la asociación que él preside, cuenta que cuando asumió sus objetivos pasaban por “seguir la continuidad de lo que se venía trabajando históricamente”. Y amplía: “Es una institución con mucho compromiso con el productor, con defender sus intereses y con la comunidad, de estar involucrada en las cuestiones de la ciudad. Creo que es una línea que siempre se ha mantenido y es un poco el legado de la Rural y de todos los que pertenecemos a ella”.


