Argentino tenía una pata menos, un ala quebrada, y seguía yendo al frente. Impresionante victoria en Córdoba capital, ante Atenas 84-78, para traer la definición de la permanencia al Fortín de Las Morochas.
La victoria tenía que ser clara en Alta Córdoba. Y Argentino lo mató en el último cuarto (32-15). Atenas no se la esperaba. Y no pudo reaccionar en el final, porque Argentino cuando pasó al frente lo terminó de acostar, de ida y de vuelta.
Otra vez acertó Capelli en el planteo, González y Ferreyra no convierten, y Buendía una vez pudo, dos veces no. Minimizó las chances de Atenas y ganó el partido. Se le escapó el primero, pero no el segundo. Daba lo mismo, 1-1.
El panorama fue oscuro desde el principio. Argentino abajo, no encontrando el rumbo, y con Atenas castigando de afuera. Once abajo por momentos, pero no muerto. Y a Argentino hay que herirlo de muerte. Porque sobrevive y agarrate Catalina.
Un último cuarto complicadísimo, casi para la máscara de oxígeno.Pero estaba Franco Balbi en la cancha y siempre hay una vida más. ¿Adivine quién lo descuidó en cuatro ofensivas seguidas? Vio que acertó, Carlos Buendía. El mismísimo que dijo que Balbi no era Michael Jordan.
Y sí, Balbi no es Jordan, es Balbi. Y le metió trece puntos seguidos en el último cuarto.
Se lo pongo en números para que lo lea bien: 13, con 3 triples y 2 dobles consecutivos.
Argentino se lo dio vuelta en diez minutos finales brillantes, de poner y poner en defensa y meter y meter en ataque.
Notable trabajo de Jeremías Sandrini, cuando llevó el peso del partido y cuando hizo doble base con Franco Balbi. Bien Podestá en el medio juego. Y los extranjeros Smith y Bastian, sobresalientes.
Menos mal que dirigieron tres árbitros que entienden el juego, tres históricos, de los mejores del país. No había chances para Atenas, no había viento de cola, y encima se quedó sin nafta. Un combo letal para que la serie quede 1 a 1.
El domingo a las 11.05, para la TV, se juega el tercer punto en El Fortín de Las Morochas.

