Al momento de pensar a Junín de cara al bicentenario, el recorrido institucional del Club Atlético Sarmiento aparece como un ejemplo interesante a analizar por la implementación de un modelo de gestión con resultados altamente positivos.
Esto es: observar qué fue lo que se hizo en la entidad deportiva, que ya tiene 115 años de existencia, para que en las últimas dos décadas creciera enormemente como lo hizo y tenga un desempeño muy exitoso en su administración, lo que le permitió sostener desde hace años al equipo profesional en la Primera División de fútbol, sumar y potenciar otras disciplinas, desarrollar notablemente su infraestructura, profesionalizar sus procesos, incrementar su masa societaria y poner a Junín en lo más alto del plano nacional.
De todo esto habló el presidente de Sarmiento, Fernando Chiófalo, convocado por TeleJunín y Democracia para su ciclo “Junín Camino al Bicentenario”, en una entrevista en la que resaltó la importancia de la planificación, del trazado de objetivos y del armado de equipos de trabajo, analizó el rol de las instituciones y ponderó el potencial de la ciudad y la visibilidad que hoy tiene en la escena nacional.
La pasión como motor
El combustible que llevó a Chiófalo a la presidencia de Sarmiento fue la pasión. De hecho, viene de una familia donde el fanatismo se vio claramente cuando su padre ya lo había hecho socio del club incluso antes de que él naciera.
“Yo creo que todo dirigente deportivo, primero y principal, es hincha, es fanático del escudo y de la bandera”, explica Chiófalo, quien asegura que desde chico quiso formar parte de la comisión directiva del club. “Siempre decía que yo iba a ser dirigente de Sarmiento. No imaginé ser presidente, ni menos tan joven”, comenta. Es que tenía solo 34 años cuando se hizo cargo del puesto.
“La pasión me llevó a dedicarle más de veinte años de mi vida a la institución”, insiste.
Lo cierto es que en estas dos décadas “Sarmiento ha tenido un crecimiento exponencial”, asevera Chiófalo, para luego detallar: “Hasta el 2005 era un club de fútbol que tenía un estadio, una ciudad deportiva a nombre de dirigentes y dos o tres empleados; hoy pasamos a tener distintos predios, todo a nombre de la institución, con más de 130 empleados directos y otros tantos indirectos, y cada semana se puede ver a más de mil chicos en distintas disciplinas. Lo deportivo pega porque Sarmiento estaba en la B y terminó en Primera, pero el crecimiento en lo diario es exponencial”.
Sarmiento y Junín
Esta gestión exitosa le dio visibilidad a Junín a nivel nacional. ¿Se pudo aprovechar esto como vidriera para potenciar la economía, el turismo, el comercio o su marca de ciudad?
“Siempre se puede hacer más, pero sí –responde Chiófalo– no tengo ninguna duda que está creciendo y Sarmiento deja estela. Hoy hay muchas personas que vienen a la ciudad a vivir, a ver a los jugadores y a los equipos que compiten en Junín, varios de los clubes de Primera atraen mucha gente que se queda el fin de semana, y esos días los hoteles están llenos, los restaurantes también, creo que hoy la hotelería local debería tener más capacidad. Estos últimos años tuvimos la suerte de jugar en la elite del fútbol argentino y eso te da mucha marca, mucha presencia”.
Por eso Chiófalo asevera que “Sarmiento es Junín”, no solo en lo deportivo.
Según su análisis, la ciudad está “bien”, algo que “va muy relacionado con el crecimiento que ha tenido Sarmiento”. Y profundiza: “Los últimos años se han visto muchas obras, hay ingresos de empresas con marcas internacionales que están llegando a la ciudad, el club mismo ayuda al progreso de la ciudad. Como también lo hace Argentino. La nueva terminal es un paso importante, la Unnoba ha sido fundamental, o el aspecto de la salud, Junín pasó a ser un referente de la Región”.
El rol de las instituciones
Las instituciones, como el Club Sarmiento, juegan un papel decisivo en la construcción de identidad colectiva. Así lo cree Chiófalo.
Según dice, su rol es “fundamental”. Y amplía: “Son las instituciones, aparte de las decisiones políticas, las que hacen engrandecer a Junín hoy. Sarmiento, la Unnoba, el hospital, La Pequeña Familia, el Club Argentino y varias otras que por ahí no recuerdo, pero hay mucha gente que viene a la ciudad por esas entidades y de empresas privadas, porque también vienen por trabajo”.
Gestión y planificación
Podría mirarse a Sarmiento como un espejo de la ciudad para pensar un modelo de gestión exitoso que otorgue pautas que puedan ser tomadas para apuntalar el desarrollo local.
Chiófalo asegura que la clave para el crecimiento fue que siempre se pensó a futuro: “Planificamos y nos pusimos desde el primer día objetivos a corto, mediano y largo plazo”.
Y no solo fueron metas deportivas. “Lo primero era salvar a Sarmiento de la quiebra –detalla– venía de un descenso, no tenía jugadores, estábamos en convocatoria y Sarmiento estaba al borde de no presentarse a competir en los torneos de AFA. Entonces la primera etapa fue tratar de equilibrar las finanzas y tener credibilidad, fundamentalmente”. Luego sí se siguió por la infraestructura, y eso dio una base sólida para que llegaran los logros en el fútbol profesional.
Permanecer en la elite del fútbol implica una gran cantidad de cambios y el desafío es avanzar en ese proceso sin perder la esencia del club. “Eso se hace rodeándote –explica Chiófalo–, armando equipos de trabajo, planificando, con mucha gestión. Yo soy la cabeza visible, pero hay muchas personas que trabajan detrás, abogados, contadores, cuerpos médicos, Secretaría de Scouting, Secretaría Técnica, profes y personas muy preparadas en las áreas de administración del club, mantenimiento, limpieza, todo. Hoy Sarmiento es muy grande”.
Puesto a pensar en las claves para una buena gestión, Chiófalo no duda: “Presupuesto ciento por ciento. Tenés que pensar con la cabeza más que con el corazón, porque los presupuestos no te dan resultados, pero vos al fin de una campaña tenés que cerrar el libro, firmar el mes de diciembre y ver que abonaste todos los gastos del anterior. Hoy Sarmiento no puede tener deuda porque no va a venir un mesías a pagarla. Entonces esa es la prioridad, arriesgar desde lo deportivo, pero no más de lo que puedas. Nosotros nos basamos en eso: cumplir y tener credibilidad.


