Al momento de pensar a Junín desde diferentes aspectos a casi doscientos años de su fundación, un área clave, vital y de alto impacto es el desarrollo inmobiliario y urbanístico de la ciudad, algo que no solamente tiene implicancia en las características habitacionales que prefieren los juninenses, sino que también define aspectos que están estrechamente vinculados a la economía y la producción de la comunidad.
En ese marco, TeleJunín y Democracia invitaron a su ciclo “Junín Camino al Bicentenario” a Daniel Di Palma, quien no solo es un agente inmobiliario con más de cuatro décadas de experiencia, sino que desde hace 18 años es el presidente del Colegio de Martilleros y Corredores Públicos del Departamento Judicial Junín.
En su análisis, Di Palma sostuvo que la ciudad “tiene mucho espacio todavía para cubrir en torno al ejido urbano” y que cuenta con “un potencial enorme y de gran capacidad de construcción dentro de ese margen”. Asimismo, ponderó el trabajo que combina lo público y lo privado, afirmó que hay que seguir potenciando las arterias que son centros comerciales a cielo abierto y remarcó la necesidad de completar las obras de puesta en valor y conectividad en las rutas 7 y 188.
Junín hoy
Para Di Palma, actualmente la nuestra es “una ciudad muy pujante, muy creciente” con una potencialidad “como polo de atracción en una zona de influencia de 200 kilómetros a la redonda muy grande”.
Algo que, según su análisis, se da por diferentes factores: desde la conectividad, por “la inercia que implican rutas nacionales y provinciales como tenemos frente a nuestra ciudad”, más “el desarrollo de empresas y emprendimientos particulares”, sumado al hecho de ser cabecera de departamento judicial. “Tenemos una dinámica muy estable, muy permanente y muy constante”, afirma Di Palma.
Y en referencia a lo urbanístico, considera que la ciudad “viene teniendo un crecimiento sostenido para todos los puntos cardinales”. Es cierto que desde hace algunos años el sur es floreciente, principalmente en los barrios Padre González y más allá Camino al Balneario y Cerrito Colorado, favorecido por “la dinámica de la implementación de la Ruta 7 como obra que ha centralizado, en alguna medida, el desarrollo en ese sector”.
“Esto –agrega Di Palma– ha hecho que otros inversores y otros desarrolladores hayan visto tanto el lineamiento del Camino al Balneario como el Parque Natural propiamente dicho y sectores aledaños, como de muy buena disponibilidad y aptitud para la radicación urbana y de viviendas permanentes”.
Pero en el último tiempo también se advierte un crecimiento hacia el polo opuesto: “También el norte ha producido un desarrollo, le falta por ahí un poco más, siempre vimos que eran tierras más altas, pero la del sur también favoreció la obra de regulación de las tres lagunas, por eso hago hincapié en la infraestructura”.
Con todo, más allá de la urbanización en las orillas e, inclusive, el desborde por fuera de los márgenes, Di Palma observa que todavía hay potencial dentro de los límites históricos de Junín, que son la avenida Circunvalación y las rutas 7 y 188: “Nuestra ciudad tiene mucho espacio todavía para cubrir en torno al ejido urbano. Esto tiene que ver con que todavía somos una ciudad que tiene un potencial enorme y de gran capacidad de construcción dentro de ese margen, dentro de la ciudad misma. Hoy me parece que estamos bien, dentro de lo que tenemos se puede seguir desarrollando”.
Desarrollo e infraestructura
Es por todo esto que Di Palma considera fundamental la puesta en valor y el avance de los servicios para fomentar diferentes zonas y apostar a una urbanización programada y prolija: “Lo que hacen la obra pública y la infraestructura instalada en una ciudad como la nuestra a la hora de la programación es sumamente importante para el desarrollo y para la inversión privada; inversión privada y desarrollo que traen, como sabemos, trabajo a los juninenses, mayor ocupación y potencialidades para el recurso humano”.
Es por ello que cree que son tres patas las que sostienen este proceso: puesta en marcha de un plan estratégico “que es lo que nos va a hacer grandes, definitivamente”; algo que debería ir acompañado de un compromiso dirigencial “porque la dirigencia tiene que estar a la altura de las circunstancias y dejar plasmado un mejor territorio, una mejor infraestructura para el futuro, para las generaciones que van a seguir”; y un acompañamiento de la comunidad, ya que “es necesario que la sociedad esté comprometida y compenetrada con lo que hagan sus dirigentes y con el plan estratégico que tenga la ciudad”.
En tal sentido, el presidente del Colegio de Martilleros ve una clave en “la concreción de la puesta en valor de las colectoras de Ruta 188 y Ruta 7, sumado a la conectividad que le puedan dar los puentes de Benito de Miguel, Circunvalación, Ramón Hernández, con el resto de la ciudad, la misma obra o desarrollo e implementación sobre Ruta 188 en la zona de avenida Circunvalación, el completamiento urbano en las adyancencias” para tener “un Junín más colmado, más completo, con mayor posibilidad de inversión y desarrollo”.
Lo residencial y lo comercial
Hace tiempo que –más allá de Sáenz Peña y Rivadavia– hay varias arterias que se convirtieron en verdaderos centros comerciales a cielo abierto, como Benito de Miguel, República, Primera Junta, General Paz, Libertad, Intendente de la Sota, las colectoras, en menor medida Ramón Hernández y Pastor Bauman, y en el último tiempo Padre Respuela, Alvear o La Plata. Esto implica un movimiento económico y comercial que podría ser aprovechado y estimulado por medidas que promocionen el desarrollo urbanístico.
Di Palma subraya que esto “dinamiza un montón” la economía y que “también hay una nueva radicación habitacional” en torno a esos sectores: “Esa es la dinámica de enriquecimiento de la ciudad que impacta también con los comercios de cercanía; hoy los vemos en sectores como, por ejemplo, Camino al Balneario, próximo a un barrio cerrado”.
En tal sentido, puntualiza que esto produce una sinergia virtuosa: “Se potencia lo comercial y se crea en pos de la necesidad del comercio de cercanía, en alguna medida, y también muchas veces la radicación de nuevos emprendimientos hace que se cree el desarrollo habitacional en las adyacencias de los mismos”.


